Hola familias,

En ocasiones algunas familias me comentan lo mucho que disfrutan con sus hijos cuando juegan a juegos tipo «cucu-tras», y lo que disfrutan observando cada una de sus reacciones.

En relación a esto, hoy os cuento un poco más sobre la permanencia del objeto.


¿Qué es la permanencia del objeto? 

El sentido de permanencia del objeto es uno de los hitos más importantes del desarrollo evolutivo del niño.

Es cuando el bebé comprende que los objetos no desaparecen cuando no están en su campo de visión. Para que el niño sea capaz de comprender que un objeto sigue existiendo aunque no lo vea, es necesario que a la vez y de manera paralela vaya creando habilidades sensoriales y motoras.

El niño debe descubrir las propiedades de los objetos que le rodean a través del tacto, de la boca, de lo ojos, de esta manera creará una representación mental de los objetos que le rodean y comprenderá mejor su entorno. 

¿Cómo se desarrolla la permanencia del objeto?

Este hito se va desarrollando de manera gradual a través de la interacción del niño con el medio. El niño va siendo capaz de crear, modificar creencias y establecer relaciones entre sus ideas. El concepto alcanza su punto álgido al año y medio, dos años de vida. 

Según Piaget: 

  • Entre 7 y 8 meses: busca el objeto si está parcialmente escondido. 
  • Entre 8 y 12 meses: busca objetos que desaparecen, pero están en el lugar donde ha aprendido a buscarlos. 
  • Entre 12 y 16 meses: si el objeto se ha ocultado mientras el niño no lo ve, no es capaz de buscarlo porque no tiene la capacidad de representación. 
  • A partir de los 16: reconoce la existencia aunque no esté dentro de su campo visual, podemos hablar de permanencia del objeto. 

¿Tiene relación con que los niños lloren más cuando sus padres se van?

Es cierto que puede tener una relación con la ausencia de los padres. Cuando los niños interiorizan el concepto de permanencia del objeto les ayuda a asimilar que sus padres siguen existiendo aunque se hayan marchado, pero esto no quita que no lloren por la ansiedad de separación de sus padres y porque no saben cuándo éstos regresarán, y por la falta de seguridad emocional que les proporcionan sus cuidadores de referencia. 

¿Qué juegos la fomentan?

Podemos ayudar a nuestros pequeños a que vayan desarrollando este concepto a través de juegos como: 

  • Peek a boo (Cucú-Tras): Es uno de los juegos favoritos de los niños, nosotros comenzamos en el nivel de P0 a realizar actividades de este tipo con los niños. Podemos jugar de diferentes maneras, tapando nuestro rostro, o poniéndonos delante del espejo y ocultando nuestro rostro y/o el del niño. Recordad que vuestro rostro probablemente sea su “objeto” favorito, por lo que le divertirá mucho ver como aparecéis y desaparecéis. 
  • Esconder juguetes: Podemos escoger algún juguete que sepamos que le gusta mucho y que llame su atención. Se lo mostraremos y cuando veamos que tenemos captada su atención lo podemos esconder parcialmente debajo de una manta, es importante que el niño vea parte del juguete para que pueda encontrarlo. A medida que pase el tiempo iremos complicando cada vez más la actividad. 
  • Rodar la pelota: Dejaremos rodar una pelota bajo un sofá, una silla o una mesa y diremos ¿Dónde está la pelota? Motivaremos al niño a que busque la pelota en la dirección que la hemos mandado.  
  • Jugar al escondite: Podemos esconder tras el marco de la puerta y ayudar a los niños con la voz a que comprender que seguimos con ellos pero que nos tienen que encontrar.
  • Cajas: Podemos coger tres cajas pequeñas, ponerlas boca abajo y meter una pelota o un objeto dentro de ella. Animaremos al niño a que descubra donde está el objeto. Además este juego podemos complementarle diciendo “adiós pelota” cada vez que la escondemos y “hola pelota” cada vez que la encontramos de este modo también estamos fomentando el lenguaje y la atención del niño. 

Ahora que ya sabemos todos un poco más sobre la permanencia del objeto, ¿creéis que vuestros hijos lo han desarrollado?

Seguro que ahora se nos ocurren algunos juegos más para estimular este momento evolutivo!

Un saludo papas en apuros!

Categorías: Psicopedagogía

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