Hola de nuevo familias!


Haciendo honor al mes que nos acompaña, septiembre, seguimos hablando del periodo de adaptación en las escuelas infantiles. Como ya sabéis, cuando hablo de escuela infantil me refiero a los centros educativos de 0 a 3 años, es importante que matice esta información, sobre todo porque la sociedad sigue llamando a nuestros centros «guarderías».

Entre todos estamos mucho más cerca de conseguir hablar con propiedad, por eso os recuerdos, que hace muchos años (muchos!) que las escuelas infantiles dejaron de llamarse «guarderías», porque como su nombre indica, dejamos de guardar niños. Somos centros reglados, con un proyecto educativo detrás, que vela por el desarrollo integral de los niños en la etapa de 0 a 3 años. Está claro que muchos padres acuden a nosotros con el fin de poder conciliar su trabajo, pero cada vez son más las personas interesadas en que nuestros pequeños acudan a nuestros centros.


Pero, volvamos al asunto de este post, a todos nos preocupa el periodo de adaptación que sucede durante los primeros días o semanas de la escolarización de nuestros hijos, exactamente, ¿qué es el periodo de adaptación?


Pues bien, podemos decir que el periodo de adaptación es el tiempo que el niño tarda en crear un vínculo sólido entre él y todo lo que rodea a la escuela (tutora, maestras de soporte, instalaciones del centro…). La creación de este vínculo puede variar en el tiempo en función del niño, de su entorno, de cómo las personas que le rodeen gestionen este periodo de adaptación, de si antes ha sido escolarizado… y muchas más variables que entran en juego. Lo más común es que durante este primer mes, todos los niños se adapten con normalidad a la escuela.


Hasta que el vínculo se crea entre el niño y el nuevo entorno que le rodea, podemos observar diferentes fases, que según Félix Sánchez, catedrático de la Universidad de Salamanca serían las siguientes:

  1. Fase de protesta. Es el momento en el que niño nos muestra claramente su oposición a asistir a la escuela, no quiere asistir y lo expresa a través de conductas o verbalizaciones.
  2. Fase de ambivalencia. El niño se empieza a sentir cómodo a ratos en la escuela, aunque el momento de la entrada y cuando los padres vuelven a recogerle es cuando más expresa su enfado o tristeza, por momentos va encontrándose cómodo en su nuevo entorno de referencia.
  3. Fase de adaptación. Es el momento en el que el niño está adaptado a la vida escolar y comienza a disfrutar de la escuela. Se siente parte del entorno y ha creado vínculo con las personas de referencia de la escuela.

Al llegar a esta última fase, podemos decir que nuestro pequeño se ha adaptado por completo a la escuela, FELICIDADES FAMILIA, nuevo reto desbloqueado!


¿Y vosotros en qué fase os encontráis? ¿Sentís que habéis entrado en un bucle entre la primera y segunda fase? ¿Piensas que aún queda mucho camino para llegar a la tercera? Os leo en comentarios!


Un saludo papás en apuros!

Categorías: Psicopedagogía

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